sábado, 8 de septiembre de 2012

Relatos orales de la Tradicion de San Carlos

. La Pesca.

Esto le sucedió a Francisco Sánchez “pancho” y su compadre Malpica, en ese época están desempleado pero se rebuscan para llevar cada uno la comida para sus casas, agarran la ceba de ir de casería o de pesca todas los días a las cinco de la tarde hacia el río Cajuara, se van por la carretera y se paran frente a una bodega, compran un par de tabacos según para espantar los zancudos que abundan. Llegan al sitio ya entrando la noche pancho, carga una linterna y alumbra hacia un lado y ven a un ratoncito sobre unos huesos de pescado. Malpica se coloca debajo de un árbol y lanza su anzuelo, su compadre está cerca de una piedra igualmente pescando, cuando sienten que un perro masticando huesos de pollos. Comenta pancho: compadre ese perro es bueno por la muela. Este alumbra con la linterna y ve de nuevo al ratón , vuelve a la piedra y de nuevo lo vuelven a sentir, dice Malpica vamos a prender los tabacos para espantar la plaga, lo sienten de nuevo ahí dicen vámonos no han pescado nada, están nervioso se montan en el jeep y esa máquina parece que viene forzada dice Malpica: mire compa así se reviente esa caja nosotros salimos de aquí, al salir a la carretera el sonido se le quita ahora suena como una seda los dos vienen asustados en el camino do dicen nada. Al rato pancho dice: oíste como ese perro comiendo huesos y dice el compadre, mire compa yo no vio ningún perro solo a un hombre vestido de blanco detrás de ti y de ahí se metió al lado del árbol.
 Este relato es de Francisco Sánchez pancho, compilado por Samuel Omar Sánchez Terán.

En el Hospital de Los Llanos.

Son las dos de la mañana en el viejo Hospital de “Los Llanos”, ubicado donde ahora está la Plaza Manrique en San Carlos Estado Cojedes. Están sentados en un borde de la media pared entre ellos: Modesto, concho, la señora Ana de Rojas y María Castillo. De repente pasa en frente un perro enorme grande. Ahora pasa una mujer muy bella de pelo negro que le brilla y concho como hombre parrandero al verla su corazón latió fuerte y la sigue ella dice: hola moreno te gusto y embobado le dice y se va con ella frente al aserradero el cual queda al frente del nosocomio y estaba donde hoy en el Consejo Legislativo. Al llegar la mujer se empieza a quitar toda su ropa de esa belleza ahora es puro huesos, el pobre concho se pone morado del miedo, esta asombrado y la mujer desaparece y este se viene hacia el Hospital al llegar las amigas lo socorren al rato reacciona y les cuenta lo sucedido.
 Este relato es de Ana de Rojas.
 Compilado por Samuel Omar Sánchez Terán Samuel...el de Los Malabares.
El hijo de Samuel Elías Sánchez “el morocho” y Doña Carlota.
TSU. En Producción de Medios de Comunicación. Miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Cojedes.
 Miembro de la Red de Patrimonio

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