lunes, 17 de septiembre de 2012

Tradicion oral de Manrique

Las Ánimas en los Castores.

 Este relato es de la tradición oral de Manrique en San Carlos Estado Cojedes. 
 Dicho sitio es un encanto por la belleza de sus paisaje al igual de sus relatos orales desde su fundación. El balneario “Los Castores”, sitio predilecto en tiempos de vacaciones, sus aguas cristalinas invitan a disfrutarlo en familia, Paola Manrique y su hermana Astrid, están al frente del negocio, a los visitantes que acuden allí les preparan unos ricos hervidos de gallina el cual queda para chuparse los dedos, acompañado con guarapo de papelón y de piña para la sed. Astrid, se casa con Rafael Simón Delgado, al paso del tiempo junto a su hermano Hildomero conocido como “mero”, están al frente del balneario se esmeran en la atención al visitante, de lunes a Domingo, esta full era un verdadero oasis para el disfrute, también alquilaban una parte del reservado para cualquier acto que lo necesitaran. 
Un domingo Juan Felipe, llega al balneario, esta “mero” y le dice “mire compa mero, este lunes necesito que me reserves el salón”, responde: “¡gua chico¡ no hay problema, te recuerdo que ese día aprovechamos para lavar el negocio y así dejar todo ordenado. 
Está bien compa “mero” es que me llegaron unos familiares de la ciudad y quiero disfrutar en familia un rato, yo te aviso. Ese lunes, habían lavado y dejado todo ordenado, son las tres de la tarde Rafael, se va porque tiene que hacer unas diligencias en San Carlos, dice “mero”: “tranquilo hermano me quedare esperando a Juan” son las seis y media y como este no llega, cierra la puerta principal se viene hacia Manrique. 
A las siete de la noche llega un vehículo es Juan acompañado de su amigo Evelio, venia avisarle al cámara “mero”, que por motivos ajenos no utilizaría el salón llega al estacionamiento, ven hacia el recodo donde esta una especie de corredor y de ahí hasta los salones, donde esta una puerta y da hacia la cocina, alcanza a ver una luz de los bombillos de la planta eléctrica que sale por debajo de la puerta, dijo: “ahí está mi compa mero”, Juan, estaciona el vehículo lo dejan bajo una mata de jobo, cuando se están acercando los dos a la cocina, oyen que están lavando unos platos y a la vez un rezo: “ ¿Qué raro mi compa rezando?” Tocan la puerta y nadie responde, deciden ir por la parte de atrás, cruzan el portón, ven a través de la ventana para sorpresa estan unas mujeres vestidas totalmente de blanco, y desaparecen antes sus ojos, los dos amigos asombrados regresan a Manrique, llegando a la casa de Doña Rosa preguntan por “mero”, este sale y al verlos jipuchos y temblorosos les pregunta: “ ¿Qué les paso que vienen así?” Todo tembloroso le comenta lo sucedido . 
 Así se supo cómo a Juan Felipe y Evelio, las ánimas los asustaron en el balneario Los Castores. 

 Este cuento es de Samuel Omar Sánchez Terán, basado en el relato oral de Hildomero Delgado conocido como “mero”.

 Samuel...el de Los Malabares. 
El hijo de Samuel Elías Sánchez “el morocho” y Doña Carlota. 
TSU. En Producción de Medios de Comunicación. 
Miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Cojedes. 
Miembro de la Red de Patrimonio Cultural Inmaterial de Cojedes. 

1 comentario:

  1. Felicitaciones por este blog. Soy docente de comunicación social en.la UBV Los Chaguaramos en Caracas. Que bueno que tengamos eatudiantes com una producción literaria y periodística tan necesaria como la crónica.

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