viernes, 27 de julio de 2012

Cuentos de los Niños(as) del Taller Cuentame un Cuento

El Negrito.
                Había una vez un niño llamado Luis, que se la pasaba jugando metra con sus amigos pero luego ellos se marchaban a sus casas y quedaba solo jugando hasta tarde, sus padres le decían eso es malo no debes jugar mucho de noche hijo te va a salir el negrito, dicen que le sale a los niños que no hacen caso, luego a los días a Luis estando jugando solo se le aparece de la nada un negrito y le dice quiero jugar metra contigo claro que si le respondió y luego este desapareció y Luis está paralizado del miedo tiene escalofrió y comenzó a gritar papá, mamá, me salió el negrito y su mamá le dijo ves hijo por no hacer caso a tus padres te asombraron y más nunca volvió a jugar tan tarde.

La Sayona.

                Una noche un hombre se escapó para encontrase con su amante, en medio del camino se sorprendió al ver a una mujer que venía a su encuentro, aunque le extrañaba su caminar tambaleante corrió detrás de ella, pero al llegar a su casa la mujer siguió de largo.
                El hombre desconcertado le dijo: pero bueno ¿Qué pasa? Cuando volteo, se encontró con una mujer blanca con cara de muerte, dientes afilados como hachas y unas enormes uñas como garras. Salió corriendo hacia su casa y el ánima lo persiguió con los brazos a abiertos para estrecharlo.
                El hombre logro escapar y al llegar a casa se encontró con su suegra despierta, quien al verlo tan agitado le pregunto: ¿Mijo que te paso? Me acabo de llevar un buen susto, Salí un momento a orinar y me salió esa mujer…
                Ahí mijo, tu como que le estas montando los cuernos a mi hija, déjate de eso, yo que se lo digo…El hombre asegura que tras esa experiencia no le quedaron más gana de volver a engañar a su mujer. Por lo tanto es mejor que aquellos hombres que disfrutan engañando a su pareja, se lo piensen bien antes que le aparezca “La Sayona” que tiene la particularidad de desdoblarse, es decir ,puede aparecer como un perro o un lobo.
La Mano Peluda.

                Se cuenta que hace unos años atrás, los hijos que no respetaban a sus padres le salía la mano peluda, una niña llamada María, solía decirle groserías y pegarle siempre a su mamá, y  su abuela le decía María, respétala te va a salir la mano peluda, eso es malo hija pero ella seguía y no le importaba nada, una noche lo hizo y le dijo no te quiero mamá, esta lloro del dolor de ver que su hija no la respetaba, luego su abuela le dijo María, ahora dormirás sola, bueno mejor así contesto ella, cuando se acostó, vio algo moviéndose en el closet y se levantó a ver y vio una mano fea y peluda y dice abuela no vas a asustarme, luego sigue y la mano se acercaba más y más y ahí ella comenzó a llorar y llamar a su abuela y su mamá, llegaron y le dice ¿Qué te pasa María? Ahí ella les pidió perdón y el abrazo fuertemente desde entonces nunca más volvió a pegarle y decirle groserías a su linda mamá.

Escrito por Jailin Camacho.
Tercero Grado “A”.

                En estos tres cuentos es digno de admirar que la niña Jailin Camacho de tercer grado, aprendió las herramientas para hacer un cuento local, me siento orgulloso de todos esos niños (as) que participaron en el taller donde fui su facilitador y cada día  me enamoro a seguir brindando la ayuda a esos niños para así sembrarles el amor  hacia la lectura y sobre todo a que se animan a escribir los cuentos orales de las comunidades donde ellos vive.
                De nuevo las gracias a la Escuela “Iginio Morales” por cierto estudie toda mi primaria y me siento orgulloso de ser egresado de ahí y ahora tiempo después regreso a ella para dictar este taller y ser orgullosamente nacido y criado en el sector “Los Malabares”.

Samuel...el de Los Malabares.
El hijo de Samuel Elías  Sánchez “el morocho” y Doña Carlota.
TSU. En Producción de Medios de Comunicación.

lunes, 16 de julio de 2012

A  partir de estas semana y las siguientes daremos a conocer los relatos de los 21 niños participantes del Taller “Cuéntame una Historia” (Cuentos de la Tradición Oral). Que se realizó en el mes de junio en la Escuela Bolivariana “Iginio Morales”, Sector Los Malabares. San Carlos Estado Cojedes. Del Programa de Talleres de Formación Literaria de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello. 

 El Campeón sin Corona.

 En el Estado Cojedes anteriormente se contaba con muchos boxeadores de los diferentes Municipios, ellos practicaban en el Gimnasio ubicado en la calle Silva de San Carlos, hoy en día lleva por nombre Gimnasio “Engels Pedroza”, una gloria de nuestro estado Cojedes. Ahora bien nuestro estado siempre se destacó en esta disciplina a nivel nacional es por eso que el año de 1995 específicamente en el mes de septiembre manda una delegación al estado Lara, para representarnos en la Batalla Simón Bolívar, nuestro muchachos van empatado, cuando llega la última pelea o combate del peso Welter era la decisiva, nuestro estado contaba con un digno representante en dicha categoría su nombre Henry Blanco, con su espíritu emprendedor y constancia en su lucha logra adelantarle al Larense de apellido Cedeño, mandando a la esquina roja un par de veces, sin embargo al culminar el combate y llega el momento de dar los resultados salió favorecido Cedeño, dejando derrotado a nuestro valiente representante, se presume que los jueces despojaron del triunfo a el boxeador Blanco, que se le bautizo ese día como “El Campeón sin Corona”. 
 Integrantes: Hernández Amelys, Ruíz Leonardo, Sandoval Mariangeles, Conde José.

 Los Niños y la casa Abandonada. 

 Cuentan que hace mucho tiempo en un poblado tres niños llamados Santiago, Juan, Miguel, van a la bodega ubicada en el sector San Ramón de San Carlos estado Cojedes, y vieron una casa abandonada de aspecto misterioso. En ella vivían dos señores que aparecieron muertos y Miguel quiso entrar, pero los demás dijeron que no y el insiste, entraron. Está cubierta de telaraña y manchas de sangre en el piso, se oían muchos ruidos como: voces pidiendo auxilio y silbidos de repente en ese momento sopla una brisa que casi los mueve eran como las 12 de la medianoche y se desato una tempestad, sienten como una sombra pasa cerca de ellos y voltearon a ver y se encontraron a un señor alto que media como dos metros, tenía puesto un sombrero de paja, alpargatas, un pantalón roto, una camisa sucia y un saco que se dejaba escuchar un poco de huesos, era como es esqueleto, Miguel, se asustó tanto que casi se desmaya, pegan una carrera como conejos perseguidos por un zorro. 
Uno de ellos cayo como rana platanera después de saltar las rejas, fue tanto el susto que Miguel dejo de ser curioso. Todo el mundo dice que el señor mato a su compañero del vecindario y metió sus huesos en un saco. 

Integrantes: Hernández Amelys, Ruíz Leonardo, Sandoval Mariangeles, Conde José.

 El Carretón.

 Hace mucho tiempo en San Carlos, por la calle Falcón había un borracho que le decían el famoso borrachito Soterito y tenía la maña de andar hasta tarde de la noche, un día es la una de mañana, el Soterito andaba por la calle cuando escucho el sonido de una carreta y las pisadas de unos caballos y cuando siente que el ruido se acerca más se voltea y logra ver una carreta que la conducía una sombra negra ¡Ave María Purísima” exclama y se va corriendo que parecía un conejo perseguido por un zorro, logra brincar una cerca muy alta que cayó como una rana platanera, cuando llega a su casa, gritaba María, María, ábreme la puerta por Dios, y esta al verlo así le pregunta ¿Qué te paso muchacho, porque vienes todo asustado? Este le responde es que me acaban de espantar, escuche una carreta y la estaba conduciendo una sombra negra, era muy fea, desde ese día fue que la calle Falcón se enteró del espanto de El Carretón. 

 Gracias a Dios he tenido la dicha de ser el facilitador de dicho taller, donde se les brinda las herramientas básicas de cómo elaborar un cuento y la manera de su investigación son relatos de sus creatividad, estos cuatro alumnos del 5to grado, tienen un potencial increíble son la generación del futuro , sus padres colaboraron con ellos, tal es el caso de un testimonio real como es El Campeón sin Corona, y lo grande es que se refiere a un amigo de todos nosotros como el gran boxeador Henry Blanco, orgullo de la Blanca. 

Gracias al Licenciado William Ramírez de la Coordinación de Formación Casa de Bello, a la Licenciada Leda Ochoa Directora encargada de la Escuela y la Licenciada Lina Manzanero, Coordinadora de Cultura del Colegio, por sus valiosos aporte y estímulo para seguir adelante y así será porque poco a poco con el favor de Dios, estaremos llevando estos talleres a las diferentes Escuelas de Cojedes. 

Samuel...el de Los Malabares.
 El hijo de Samuel Elías Sánchez “el morocho” y Doña Carlota. 
TSU. En Producción de Medios de Comunicación. 
Miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Cojedes. 
Miembro de la Red de Patrimonio Cultural Inmaterial de Cojedes. Sugerencias al correo: omar17_8471@hotmail.com.
Y FUE EN POTRERO LARGO 

Sucedió en Manrique, un día cualquiera del año 2007, en un caserío llamado “Potrero Largo”, hay casas de bahareque, viviendas rurales y familias que conservan aún la tradición de sus abuelos, que es de tener su conuco con siembras de caraota, quinchoncho, ñame, yuca, maíz, matas de mangos, naranjas, plátanos, topochos y de allí tener el sustento para el hogar. Se conserva la tradición de un bello pueblo tranquilo, donde los muchachos se divierten jugando en las calles o cuando van a la quebrada que se encuentra cerca.
 Es un pueblo rodeado de montañas, sembradío y un clima fresco donde se vive sabroso. Ña Sinforosa de Velásquez, se encuentra sentada en una mecedora mira en el patio que es grande y colinda con el conuco de ellos están jugando sus tres nietos, en ese momento viene apareciendo por la entrada un burro llamado Ceferino. Viene cargado de un saco de maíz y de yuca, trae también diez kilos de quinchoncho recién sacado y fresco, lo trae su hijo Hermenegildo “guayabo”. Que curtido por el paso de los años en la agricultura y hasta albañil es el hombre, jugador de gallos, de dominó y su pasión favorita las bolas criollas, la cual siempre acompañaba con una bien fría Polar. 
Fue un día del mes de mayo que van de San Carlos a visitar a su abuela Ña Sinforosa y a Hermenegildo, sus hijos Dilia, Yajaira, Leidys y llevan a los nietos Ailin, Esmeralda y Darwin. Siempre iban a pasar un fin de semana en Potrero Largo, y ayudaban en el conuco y también a preparar las ricas cachapas con maíz traído del conuco y la acompañaban con queso de mano, mantequilla y hasta a veces con cochino frito, sin faltar un rico guarapo de caña o papelón con limón. Después de eso aprovechan para ir al río, que esta a algunas cuadras de la casa de Ña Sinforosa, quebrada abajo vía Valle del Río, se encuentra el paso de El Encantado, sitio turístico por preferencia ahí contemplan el paisaje que refleja la naturaleza, un clima fresco rodeado de árboles, montañas, el típico día para pasar en familia a la orilla del río, comiendo un rico hervido de pescado, en platos redondos hecho de tapara al estilo llano y de la gente del campo, ese hervido en tapara es fuera de este mundo por lo sabroso que queda y si se le agrega cilantro de monte, hasta un muerto lo levanta.
 Ese día Ña Sinforosa les dice a los nietos que no fueran al río, porque el día no lo veía bien, ella era de esas viejitas comadronas que tenía mucha experiencia y siempre tenía un sexto sentido para prevenir las cosas, pero los muchachos le dijeron entre risas, “no abuela esos son cuentos de aguaita camino, el día está calidad para irnos a darnos un chapuzón al río”. Así se van Dilia, Yajaira, Leidys, Rendí, Ailin, Darwin y unos amigos de las muchachas que vivían cerca, mataguara, Bonifacio y Alí chigüire seco. Así fueron alegres, caminando al “Encantado”, van más contento que muchachos con chancleta nueva, se desviaron del camino, van por una vereda que da al conuco de Anacleto, le quitan la tranca a la puerta y pasaron para cortar camino, entre brincos y risas fueron comiendo mango bocado, naranjas, guayabas y hasta agarraron y las metieron en una bolsa para que cuando estén en el río y les de hambre comérselas. 
Después llegan a una especie de riachuelo con unas matas de mango y bastante monte, al cruzar el riachuelo iban todos juntos repente grita asustado “chigüiro seco”, “no jile ¡Ave Maria Purísima! ¿Que bicho es ese? Todos miran hacia donde él decía y de unos matorrales salió una vaca de color negro azabache, con los ojos ardientes como dos fogones echando chispas, Dilia, que es màs cobarde pega un grito, del susto soltó el paño y la ropa de sus hijos Leidys, se arrodilló a llorar como niña cuando le quitan su muñeca, Bonifacio llevaba la bolsa con las frutas y una cavita pequeña con hielo y refrescos, bueno, eso lo tiro al monte; Yajaira se puso rojita como un tomate y hasta los pelos de la cabeza se parecían a una cerca con alambre púas “¡Ay carajo!” de donde salió esa vaina, si en el conuco de Anacleto, no tiene animales” decía gritando Dilia, Leidys gemía, “esa es la vaca del demonio y está arrecha porque nos metimos sin permiso al conuco a comernos las frutas”, ahí si, pies para que los tenemos, todos echaron a correr como gacelas en sabanas. 
 Al ver que ese animal endemoniado que venía hacia ellos, ni el polvo quedó. Dilia, corrió con sus hijos y logra encaramarse en una mata de mango, la acompañó Bonifacio, Yajaira y Leidys, se montaron en una de naranja, Darwin y chigüiro seco se escondieron en unos topochales, la vaca llega hasta donde esta montada Dilia, que del miedo le gritaba “vete, prometo no entrar más a un conuco sin permiso”, la vaca con esos ojos de candela, ella gritaba y lloraba junto a sus hijos de repente en el desespero se quita las sandalias y se las arrojó , eso la enfureció, las agarro y destrozó , que no quedó ni para coser un pantalón, de allí se fue a la mata de naranja donde esta Yajaira y Leidys, que estaban más asustadas que ratón en baile de gato; la vaca embestía con fuerza pero las muchachas estaban más agarradas que garrapata en perro, de repente la vaca se voltea hacia donde estaban Darwin y chigüiro seco, la bestia fue hacia donde Dilia, que dejó tirada la ropa y la volvió añicos, la cava quedó fue para el recuerdo, de repente aparece un remolino fuerte, la vaca salta a los matorrales, y así pasaron varios minutos y aprovecharon para salir de donde están encaramados, se acercaron donde la vaca hizo añicos las cosas de ellos y decía Dilia, con cara de tristeza y esta como una negrita en tizona del miedo comenta, “ah mundo no quedo ni para remedio”. Se les había pasado un poco el miedo y se preguntaban que vaina era esa cosa que les había salido, nadie daba respuestas, aún las piernas les temblaban como manjar de majarete, habían dados unos veinte pasos y ¡zuas! aparece de nuevo un remolino que asustó a los muchachos y pinga, se oye el aullido de un perro asustado, la sangre se les empezó a helarse a cada uno de ellos y un frío les recorrió por toda la espina dorsal y ¡caracha carajo! del matorral volvió aparecer la vaca endemoniada. Dijo Leidys “esa vaca endemoniada nos viene a comer y que cachos tan grandes tiene ¡mamá!”. A correr todos de nuevo, la vaca los persiguió un trecho largo, de repente Dilia, voltea y se para en seco, “muchachos se esfumó la vaca endemoniada”. 
Allí aprovecharon para salir del conuco de Anacleto, pasaron el susto y se fueron a bañar al río encantado, así pasaron la tarde y se olvidaron del susto que se llevaron con la vaca endemoniada, lo que si nunca más hicieron fue entrar a ningún conuco sin permiso, ni mucho menos al de Anacleto .

Samuel...el de Los Malabares.
 El hijo de Samuel Elías Sánchez “el morocho” y Doña Carlota. 
TSU. En Producción de Medios de Comunicación.
 Miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Cojedes. 
Miembro de la Red de Patrimonio Cultural Inmaterial de Cojedes. Sugerencias al correo: omar17_8471@hotmail.com.

viernes, 22 de junio de 2012

Relatos Orales de San Carlos

CUANDO ASUSTARON A ROBERTO HERNANDEZ, "EL MECANICO DEL PUEBLO"

Sucedió en la barriada Los Malabares, para ese tiempo sus calles son de tierra, no habían aceras aún ni había llegado los aires del progreso. Su nombre su nombre Roberto Hernández conocido como “El Mecánico del Pueblo”, junto a su esposa María de Hernández, y sus hijos Roberto Robertico o chivo arrecho, Miriam la niña, Wilfredo, Jorge Luis y Geomar, tienen su casa en el callejón Ruiz Pineda, desde hace más de 40 años, al lado del conocido cantante de música recia, el amigo Antonio Sosa Mejías. Roberto es de contextura baja, de piel blanca, gran fumador de cigarros. En esos tiempos fumaba Marlboro, después paso al Vicerroy, el Astor Rojo y ahora Belmont, como un buen cojedeño adoptado, era amante de la pesca con anzuelo y atarraya.
Le gusta tomarse sus bien frías, amante de los patios de bolas porque jugaba, asiduo visitante de los botiquines junto a su compadre, el médico Rivas Molero, sus hermanos el profesor Alcides Hernández pequita, Félix Hernández felito y Gonzalito, visitaban al Bar El Ultimo Tango, el Cinzano, Los Ranchos, Los Caracoles y el siempre y recordado patio de bolas del Botiquín El Llanero, de Telmo Garmendia ¿Quién no se tomo una cerveza o jugó una partida de bola y domino? Escuchando en la vieja rockola canciones de Antonio Sosa Mejías, como Omaira y Te entregaste en otros brazos o a El Carrao de Palmarito, que muchas veces llegó allí y se tomo unas bien heladas cervezas, también estuvo Luís Lozada el cubiro, y el infaltable Pedro Infante, con sus canciones que sonaban a cada rato en la rockola, otro también era el ecuatoriano Julio Jaramillo, con canciones como Rondando tu esquina, Nuestro juramento o Fatalidad. Roberto es un eterno enamorado de esa música y de la de Olimpo Cárdenas y Daniel Santos el inquieto Anacobero.
 Roberto llegó a trabajar en el recordado taller del Garaje del Estado Cojedes donde actualmente está funcionando Bus Cojedes. De profesión mecánico, para esos tiempos tenía un carro modelo Impala, después de cumplir su faena de trabajo salía en su carro a recrearse con sus amigos, así pasaba muchas horas, disfrutando con unas bien frías y nada más para completar la faena como los grandes toreros, escuchando en cualquier rockola canciones de Julio Jaramillo. Pasó a principio del mes de mayo, después de haber pasado una noche de faena con sus compadres y amigos, llega a su casa.
 Son como las once de la noche aproximadamente, ya se dispone a meter su carro en el garaje cuando al frente aparece una mujer de aspecto joven, de belleza angelical, de pelo negro azabache que le llega hasta la cintura, cuerpo de sirena, con un caminar de reina y de piel blanca. Roberto al verla queda hipnotizado por tanta belleza. Le dice “ando buscando a un mecánico porque mi vehículo se accidentó en frente de los mangos los que están entrando a “Los Malabares”. Para esa época era monte y culebra, ahorita es la Urb. Rómulo Gallegos, rápidamente responde “soy el mecánico que busca”. El pregunta que le pasó al carro y ella le responde con una voz dulce y muy sensual, “voy camino hacia Tinaco y al pasar por ahí se apagó, alguien pasó y me dijo que por aquí cerca vivía un mecánico de apodo “el mecánico del pueblo”, por eso vine a solicitar su ayuda”.
Se puso a la orden, ella saca un cigarrillo y Roberto, rápidamente saca una caja de fósforos y se lo encendió, ella aspiró y soltó una bocanada con una sensualidad que a Roberto, se le cayó la caja de fósforos… Se van en el carro de Roberto, llegan al sitio y está estacionado un carro modelo Fairlan 500 nuevo, de color negro. Se bajan y se fue a revisar el carro para saber cuál es la falla, la bomba de gasolina no era, tampoco el carburador ni las bujías, ni la batería, gasolina no era, revisa el tanque esta full. Roberto se rasca la cabeza porque no encontraba la falla.
 La mujer le pregunta ¿qué le pasa amigo? Responde “no se preocupe que lo hago andar lo hago”. Le pregunta ¿qué hora es? Y amablemente le responde “son las doce y media de la media noche. ¿Será que me regala un cigarrillo ya que los míos se me terminaron?” Roberto, ni corto ni perezoso va hacia ella se seca las manos en un pañuelo que carga, le da uno de los suyos, ella lo agarra y rápidamente se lo enciende, repentinamente la luna se asusta y se esconde detrás de una nube, ahí si la noche se pone oscura, se escuchan los latidos de varios perros cuando están asustados, se siente una brisa que las ramas de las matas de los mangos se estremecen, Roberto siente un fuerte escalofrío que le corre por todo el cuerpo, hasta el cigarro se le cayó al suelo. Él lo recoge y siente su corazón palpitar aceleradamente…, presiente que algo anda mal, ahí la mujer le dice, “¿qué le pasa?” Roberto responde, “nada”, ella le dice, “que mala educación la mía no me he presentado” le da la mano, se la toma y la siente helada como un cadáver. Ahí ella lo mira y se presenta así: “mucho gusto Roberto, soy la Sayona”. Ahí se transforma, la cara se desfigura, las bellas piernas ahora son dos canillas huesudas, las manos son dos pedazos de hueso y ahora su voz es ronca y le dice “ahora no me ves bella” y se ríe y pega un grito de lamento que Roberto cayó de rodillas al suelo y quedando más aplastado que un sapo en carretera y muerto de miedo, ella va creciendo como una vara de coco, el trata de salir corriendo pero no puede, las piernas no le responde, están temblorosas viendo a esa mujer crecer como una canilla.
En ese momento se oye el cantar de varios gallos, es la una de la madrugada, ella pega un grito que al más valiente le hiela la piel, le dice entre dientes “te salvaste será la próxima” y salió envuelta en un remolino de viento, hasta el carro desapareció. Roberto, como pudo, se levantó tembloroso, muerto de miedo, estaba pálido como bolsa de papel, como pudo se montó en su carro y llegó a su casa gritando “¡María, María, María!”, pregunta ella: “¿qué te pasa?” y sólo dice “me acaban de asustar”.
 En la mañana siguiente se corrió por la barriada Los Malabares, del susto que se llevó Roberto Hernández El Mecánico del Pueblo, con el espanto de la Sayona.

Samuel...el de Los Malabares.
El hijo de Samuel Elías Sánchez “el morocho” y Doña Carlota.
TSU. En Producción de Medios de Comunicación.
 Miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Cojedes.
 Miembro de la Red de Patrimonio Cultural Inmaterial de Cojedes.
Sugerencias al correo: omar17_8471@hotmail.com.

viernes, 15 de junio de 2012

Como una de las propuestas al crear este blog es dar a conocer las manifestaciones folclóricas de nuestro estado Cojedes y prueba de ellos dare a conocer estos talleres los cuales he dado y me han dado una grán alegria como es resaltar la identidadd venezolana y del cojedeño. 

 Igualmente a través de la Casa Nacional de las Letras “Andrés Bello” y el Programa de Talleres de Formación Literaria 2012, se esta realizando en la Escuela Bolivariana “Iginio Morales”. Sector Los Malabares. San Carlos Estado Cojedes. Un taller que lleva por nombre: “Cuéntame una Historia “ (Cuentos de la Tradición Oral).
 Se inicio el 1 de junio y se culminara el 26. 
 Tiene una duración de 16 horas distribuidas en 8 jornadas de dos horas cada una dos veces en la semana.
 Facilitador: Samuel Omar Sánchez Terán.
 Dirigidos a niños (as) y adolescentes con el objetivo de dar a conocer las técnicas básicas de la narración oral e incentivar a los participantes el gusto por la narración de textos pertenecientes a la tradición oral de nuestras comunidades así como también, la escritura de sus propias historias.
 
Participantes del taller: Eliannis Mieres, Oriana Ochoa Medina, Laura Isabela Sánchez, Yuranzy Geriasmil Pinto, José Maria Conde, Amelus Gabriela Hernández, Mariangeles Gabriela Sandoval, Leonardo Rafael Ruiz, Sebastian Vegas, Alexandra Poncio, Aliusca Arias, Valentina Arteaga, Norkys Quintero, Gabriel Bueñano,Jesús Eduardo, Jailin Camacho, Iveismar Silva, Mariangela Moreno, Maria Ortiz, Mariela Herrera, Gabrielis Moreno, Maria Alvarez. Son 25 niños (as) los cuales gratamente me han sorprendido de verdad están interesados en los relatos y ellos mismo lo crean a través de la imaginación que es lo que se busca con este taller la creatividad es ilimitada en muchos son sus padres que les relatan las historias que le sucedieron y así dejar registrado las historia locales pero con la salvedad que son ellos los protagonista y que la historia la escriban las propias comunidades y ya podemos decir que hay generación para rato porque todos son potenciales escritores e investigadores.
 
 Gracias a la Directora de la Escuela Licenciada Leda Ochoa y la Coordinadora de Cultura Licenciada Lina Manzanero por brindarme esa oportunidad de aprender con ellos en compilar las historias locales y de sentirme orgulloso que lo que empecé como un hobby ahora se esta haciendo realidad ya no se esta arando en el mar hay una generación de relevo que se harán sentir por nuestro bello Estado Cojedes y dar a conocer y dejar en alto a nuestro querido y amado Los Malabares.
 
 Igualmente gracias al Licenciado William Ramirez Coordinador de Formación Casa de Bello.
 Samuel...el de Los Malabares.
 El hijo de Samuel Elías Sánchez “el morocho” y Doña Carlota.
 TSU. En Producción de Medios de Comunicación Social. 
Miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Cojedes.
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Relatos Orales

El aparecido en la mata de Mamón. 

 Hace años cuando el sector “los pocitos”, ubicado en San Carlos Estado Cojedes, la mayoría de las casas son de barro, y sus calles de tierra. En las esquinas de la calle Madariaga y Federación vivió la señora Teresa Sánchez, muchos de los muchachos la visitaban porque le gustaba mucho el juego de barajas . Diagonal al hogar de la señora Carmen Torres, se ve un enorme patio donde hay una mata de mamón de grandes proporciones .
 Sucedió un día que un joven se monto en dicho árbol y se desprendió de los más alto, falleciendo en el acto. Dicha casa al tiempo se fue deteriorando, un rumor corre como pólvora que ahora está saliendo un aparecido. ¡Ah! Más de uno ha asombrado. Los muchachos de esa época juegan a la ere, el fusilado, la semana, entre ellos; las hermanas Isabelita y Lucrecia Sánchez, Perseveranda, Rafael Sánchez, Alejandro, Alexis, Antonio, Francisco Sánchez “pancho”, Jesús “la abeja”, los hijos de Ana Aguiño, ya para las ocho de la noche cada quien para su casa. 
 Por cierto un día lunes Isabelita y Lucrecia, están en casa de su amiga Perseveranda, son como las siete de la noche, deciden ir a la casa de la señora Teresa, se entretienen jugando barajas a las ocho y media dice el señor Pánfilo: -- muchachas miren la hora será mejor que se vayan a sus casas, recuerden que por ahí asustan. Salen las tres amigas, Perseveranda les dice: - amigas me tienen que acompañar hasta la casa se persignan y van las tres agarradas de la mano según y que para darse valor. 
La acompañan hasta la entrada se despiden de regreso están cerca del sito sombrío , Isabelita ve una sombra y Lucrecia toda nerviosa comenta hermana ¿qué es eso ahí? La luna hace su aparición y su luz refleja a un hombre sentado en la pata del árbol comiendo mamón, ahora están pálidas como el papel, del susto no ha hayan que hacer Lucrecia tratar de gritar y no puede Isabelita le da un pellizco y reacciona pegan una sola carrera hasta la casa ven sentado en el porche a la señora Carmen Teresa con su esposo Rafael Sánchez “ el chungo”, se asustan al verlas como vienen y balbuceando las palabras entre cortada dice - Lucrecia, papá nos acaban de asombrar en la mata de mamón, miren como venimos “ el chungo” las abraza con mucha ternura a las dos y les dice ¡ustedes por andar jugando y por ese sitio!, ahí su mamá también las consiente les da un vaso de agua para calmarle el susto y se van a dormir no volviendo las muchachas a jugar tan tarde ni menos los muchachos , dicha casa de asombro con el tiempo funciono ahí una carnicería del señor Pedro García y actualmente vive la señora Flor García y familia.

 Este relato es de Francisco Sánchez “pancho” y la maestra jubilada Edilia Delgado de Acosta compilado por Samuel Omar Sánchez Terán

. Samuel...el de Los Malabares. 
El hijo de Samuel Elías Sánchez “el morocho” y Doña Carlota. 
TSU. En Producción de Medios de Comunicación Social. 
Miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Cojedes.
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