martes, 7 de agosto de 2012

Relatos orales de los paticipantes del Taller en la Escuela Iginio Morales

El Niño de los Dientes.

 Hace varios años que ya no me acuerdo, en un pueblo de los Andes camino al caserío “El Paramito”, ya moría la tarde, un campesino que no recuerdo el nombre regresaba del pueblo de hacer algunas compras, en el trayecto mas apartado y solitario consigue a un niño de unos 5 años de edad, altura normal, vestía un short negro, una camiseta de rayas marrones, un pequeño sombrerito de paja y descalzo, por la hora y lejanía, el campesino decide llevarlo en ancas de la mula, luego que el pequeño le pidiera la cola. Al poco tiempo el señor saca unos biscochos de sus bolsa y empieza a comer…el pequeño le dice: “yo también quiero, este le responde niño usted no puede, están muy duros y este responde claro que si puedo ya me crecieron los dientes. El señor voltea y se asombra porque ve al niño con grandes colmillos, piel peluda, los pies arrastrando al piso, las manos con grande garras. Esto lo conto el campesino cuando recupero la conciencia y trataba de recordar algo mas pero no pudo, cuando él se levanto estaba rodeado de sus paisanos que lo encontraron, con una fiebre de más de 40 y pálido como una hoja en blanco, nadie pasa por ese lugar y muchos menos de noche. Para santificar el lugar colocaron una pequeña crucecita ya que da mucho más miedo de lo que se imaginan, porque tiene grandes árboles y así se dé día se ve muy oscuro. Escrito por Oriana Ochoa.

La Amiga Invisible.

Había una vez una niña llamada Megan de 11 años de edad, que tenía una amiga invisible. Ella siempre les decía a sus padres que iba a jugar con su amiga invisible, ellos creían que su niña estaba inventando. Un día le dice a su mamá que irían al parque que a pocos metros quedaba, era invierno, tenía un lago congelado. Lea, amiga de Megan le dice: “vamos al lago y se van”. Cuando puso los dos pies en el lago congelado, ella cayó al agua fría, gritaba desesperada pidiendo auxilio y en eso llega una mujer para ayudarla. Ella olvido a su amiga invisible y no la volvió a ver nunca más. Cuando Megan cumplió los 15 años de edad, está soñando con su amiga invisible, vio que a su amiga la estaba apuñalando en el pecho, se despierta asustada, ve un poco de sangre se ve en el espejo y confirmo que se estaba desangrando y allí murió.
 Escrito por. Alejandra Moreno.

La Caprichosa.

Erase una vez hace tanto tiempo que ni me acuerdo, una niña llamada María, era rebelde, odiosa, no respetaba a sus padres ni demás familiares, ellos le daban de todo, ella era caprichosa hasta no decir, ah claro cuando los padres no tenían dinero para comprar lo que deseaba esta lloraba, pataleaba, todo solo para que le compraran lo que quería. Pero un día los padres se cansaron de sus caprichos y le dijeron, estamos cansados de tus caprichos, y está llena de rabia y frustración les responde no es justo, yo lo merezco todo y dicen: no, te mereces nada, eres muy malcriada, tú no respetas, ella reacciona lanzándole un objeto filoso a la madre. Al darse cuenta de lo que acabo de hacer, reacciona piándoles perdón a sus padres. Desde ese día María, aprendió que no debe ser violenta con sus padres y demás familiares, que las cosas se ganan con esfuerzo y no por capricho.
Escrito por. María Ortiz  y Mariangela Moreno.

 En estos tres cuentos son escritos por cuatro niñas adolescentes que culminaros el 6to grado son relatos locales, y haciendo énfasis que el relato “La Caprichosa” fue realizado por las dos niñas, que también en el taller se les motivo a trabajar en pareja y ahí está el resultado me siento orgulloso que mis consejos les haya motivado ese espíritu por la identidad de nuestras historias que son nuestro gentilicio cojedeño.

Los relatos orales de Doña Rosa Moreno y su hija Lesbia

La sombra que vio Doña Rosa Moreno.

Este relato paso hace unos años en el sector “Los Malabares”, ubicado en San Carlos Estado Cojedes. Doña Rosa Moreno, habita en la calle Mariño, a 3 casas del Ambulatorio, esta con sus hijos: Argenis “la vieja”, Lesbia y Emiro Pedreañez “cara e niña” y un personaje que vino de Colombia, Hernán Aguirre, trabajador y buen amigo, se encariño con la familia y vivía con ellos. Sucedió una noche, ella está en la casa de su hija, con ella viven sus dos hijos menores e igualmente Aguirre, tenía su cuarto. Ese día Doña Rosa, se queda hasta que llegara son casi las 11 están ya acostados, la ventana del cuarto está entre abierta, la luz del poste que está cerca ve reflejado dos enormes bultos, dice: “¡Ay Dios mío!, se le viene a la mente que Lesbia y Andrés, están discutiendo, llama al paisa Aguirre, al oírla se levanta asustado pensando que algo había pasado, cuando llega para asombro de ellos, la casa tiene techo de raso y oyen como si estuvieran caminando sobre él; ella se persigna y dice: “ no digas nada”, Aguirre, se extraña, pero como buen Colombiano, se queda remolón y siente un frío, salen los dos hacia afuera, ven sentado frente a su casa al “negro” Míreles, le preguntan: “¿No has visto a Lesbia o alguien frente a la casa ?.No Doña Rosa, tengo un rato sentado aquí y nada. Cuando Doña Rosa Y Aguirre, están entrando a la casa, ven a través de la ventana a dos sombras que están ahí y desaparecen en frente de sus ojos. Así se supo cómo a Doña Rosa Moreno, vio unas sombras que la asustaron.
Este relato es de Doña Rosa Moreno, compilado por Samuel Omar Sánchez Terán.

 La aparición bajo un palo de Agua.

Este relato es verdadero, es de los tantos que hay de la tradición oral de San Carlos. Para ese tiempo la señora Rosa Moreno, está viviendo en casa de un familiar ubicada en la calle Silva, casi a dos cuadras del cementerio, esos hogares antes eran de bahareque con techos de zinc; y les dejaban un pequeño cañizo al frente como una especie de porche. Está cayendo un recio palo de agua, desde las 7 y son las 9 de la noche y tan fuerte es que metía miedo porque la brisa sonaba como un fuerte silbido, la señora Rosa, un poco asustada, ya había prendido una vela y ofrecida a la Virgen de la Candelaria, para que aplacara ese ventarrón, está entre abierta la ventana de la sala, cuando se dirige a cerrarla, ve a una persona de unos 40 años de edad, debajo del cañizo, se asombra un poco, le llama la atención que no lo ve mojado con esa lata de agua que está lloviendo, al verla le dice. “ buenas noches señora, será que tiene la amabilidad y me regala un vaso de agua”, como no espere un momento, agarra un pocillo de peltre se dirige a la pimpina de agua, se regresa con el vaso para el visitante, cuando llega a la ventana, está el hombre parado le ve los ojos que parecen dos brasas de fuego, se persigna diciendo: “ Dios Santo, Señor, librarme de esta aparición”, va rápido al cuarto en la cama esta acostada la niña Aurora, le da un piñizco en la nalga y esta pega un grito de llanto, ahí la aparición despareció, la señora calma a la niña y da las gracias a Dios, por haberla salvado de ese espanto. Al día siguiente se supo cómo a la señora Rosa Moreno, la habían asombrado bajo un palo de agua.

Este relato es de Doña Rosa Moreno, compilado por Samuel Omar Sánchez Terán.

El ánima de las 6.

Este relato es de la tradición oral de San Carlos Estado Cojedes. Sucedió hace mucho en el sector conocido como “Los Malabares”, en la calle Mariño cruce con callejón Mariño, en una vivienda rural, la cual vive Lesbia Moreno. Desde los tiempos de nuestros abuelos, se ha comentado que hay animas las cuales están en pena, que recogen sus pasos al igual que hay horas donde salen en busca de una luz para subir a donde deben ir. Un día cualquiera de la semana, esta Lesbia, hablando en casa de su mamá Rosa, la cual está a 20 pasos de donde esta vive , conversando de todo, acompañado con una taza de café con leche y galletas. Son las 5 de la tarde Lesbia, se despide de su mamá, va a su casa, ya Cenely, había preparado la cena, se ponen a ver un rato la televisión y esta última se fue a bañar, en dichas casas rurales, el baño está dentro, son las 6 en punto, Lesbia, aun en el cuarto y tiene la puerta abierta . Cuando ve pasar a una mujer no mayor, con un vestido de color entre blanco y beige, esta se extraña, la ve de nuevo que va hacia el baño Lesbia dice: “¿Dónde estás Cenely”? Le responde bañándome señora Lesbia, ahí esta se levanta disparada como un resorte se asoma a la sala y no ve a nadie, en ese instante viene saliendo del baño Cenely, le dice: “¿Qué le pasa señora Lesbia?” Acabo de ver a una mujer pasar por la sala, se persignan las dos, comentan, esa son animas que andan recorriendo en busca de una luz. Amen dicen: “que descansen en paz” y se ponen a rezar un padre nuestro. Pasado esto se sientan a cenar y todo olvidado. Este relato es de Lesbia Moreno, compilado por Samuel Omar Sánchez Terán.

jueves, 2 de agosto de 2012

La Bruja negra de la Culebra son los relatos Orales del Taller de la Escuela Iginio Morales

La bruja negra de la Culebra.

 Era una noche fría y oscura y venia un niño llamado Lewis, muy malcriado decide ir a una fiesta. Disfruta bastante en ella ya es muy tarde de la madrugada cuando se viene a su hogar, camina por la calle donde está el estadio que lleva por nombre “Luis Paisa Salcedo”, ubicado en la Urb. Monseñor Padilla, muy entretenido viene cuando de repente siente un aletear de un pájaro, se extraña que tamaño tendrá para oírse así, sigue caminando y ve una especie de un pavo , se le viene a la mente los cuentos de las brujas que sus abuelos comentaba, alcanza a ver algo espantoso, saca fuerza y asustado como esta pega una carrera hasta llegar a la casa de la abuela, esta al verlo le pregunta ¿Qué te paso hijo? Abuela me acaba de asustar una bruja y de ahora en adelante le prometo no volver a salir de noche y tampoco seré malcriado, Escrito por Laura Sánchez.

 El Espanto.

Esto sucedió en los Malabares, era una noche oscura, está reunidos la familia, mi primo de nombre Javier Vicente, el estaba jugando mientras los demás están afuera y mi prima llamada Génesis, estaba lavando una camisa, mi primo se asusto y echo un grito que mi prima salió corriendo para haber que le había pasado, era un espanto que la había salido y el niño se asustó. Escrito por Yurancy Gonzales.

 La Ahorcada.

Hace mucho tiempo pero mucho tiempo una muchacha llamada María, conoció al amor de su vida. Al tiempo de estar empezaron a pelear mucho hasta que el momento el la abandono. Paso el tiempo y ella de la tristeza se ahorco. A los años una señora llamada Marcela junto a su hijo de nombre Diego, se mudan para la casa donde la muchacha se horco. El hijo era muy tremendo quería salir todos los días para la calle, una noche son con las 12 en punto y Diego quería salir y su mamá le dijo que no, este se va enojado y se fue a la cama y se hizo el dormido, ella va al cuarto y al verlo así se lo creyó, al rato este se levanta y sale de la casa son como la una de la madrugada y el niño esta entretenido jugando y ahí le salió la ahorcada y el niño se le puso la piel como de gallina y sale corriendo y gritando decía mamá, mamá, me acaba de asustar la horcada y desde ese momento el niño aprendió la lección de no volver a salir de noche. Escrito por. Yuranzy González.

 En estos tres cuentos son escritos por dos niñas adolescentes que salen del 6to grado son relatos locales, y me siento orgulloso que mis consejos les haya sembrado ese espíritu por la identidad de nuestras historias que son nuestro gentilicio cojedeño.

Samuel...el de Los Malabares.
El hijo de Samuel Elías Sánchez “el morocho” y Doña Carlota.
TSU. En Producción de Medios de Comunicación.
Miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Cojedes.
 Miembro de la Red de Patrimonio Cultural Inmaterial de Cojedes.
Sugerencias al correo: omar17_8471@hotmail.com.

viernes, 27 de julio de 2012

Cuentos de los Niños(as) del Taller Cuentame un Cuento

El Negrito.
                Había una vez un niño llamado Luis, que se la pasaba jugando metra con sus amigos pero luego ellos se marchaban a sus casas y quedaba solo jugando hasta tarde, sus padres le decían eso es malo no debes jugar mucho de noche hijo te va a salir el negrito, dicen que le sale a los niños que no hacen caso, luego a los días a Luis estando jugando solo se le aparece de la nada un negrito y le dice quiero jugar metra contigo claro que si le respondió y luego este desapareció y Luis está paralizado del miedo tiene escalofrió y comenzó a gritar papá, mamá, me salió el negrito y su mamá le dijo ves hijo por no hacer caso a tus padres te asombraron y más nunca volvió a jugar tan tarde.

La Sayona.

                Una noche un hombre se escapó para encontrase con su amante, en medio del camino se sorprendió al ver a una mujer que venía a su encuentro, aunque le extrañaba su caminar tambaleante corrió detrás de ella, pero al llegar a su casa la mujer siguió de largo.
                El hombre desconcertado le dijo: pero bueno ¿Qué pasa? Cuando volteo, se encontró con una mujer blanca con cara de muerte, dientes afilados como hachas y unas enormes uñas como garras. Salió corriendo hacia su casa y el ánima lo persiguió con los brazos a abiertos para estrecharlo.
                El hombre logro escapar y al llegar a casa se encontró con su suegra despierta, quien al verlo tan agitado le pregunto: ¿Mijo que te paso? Me acabo de llevar un buen susto, Salí un momento a orinar y me salió esa mujer…
                Ahí mijo, tu como que le estas montando los cuernos a mi hija, déjate de eso, yo que se lo digo…El hombre asegura que tras esa experiencia no le quedaron más gana de volver a engañar a su mujer. Por lo tanto es mejor que aquellos hombres que disfrutan engañando a su pareja, se lo piensen bien antes que le aparezca “La Sayona” que tiene la particularidad de desdoblarse, es decir ,puede aparecer como un perro o un lobo.
La Mano Peluda.

                Se cuenta que hace unos años atrás, los hijos que no respetaban a sus padres le salía la mano peluda, una niña llamada María, solía decirle groserías y pegarle siempre a su mamá, y  su abuela le decía María, respétala te va a salir la mano peluda, eso es malo hija pero ella seguía y no le importaba nada, una noche lo hizo y le dijo no te quiero mamá, esta lloro del dolor de ver que su hija no la respetaba, luego su abuela le dijo María, ahora dormirás sola, bueno mejor así contesto ella, cuando se acostó, vio algo moviéndose en el closet y se levantó a ver y vio una mano fea y peluda y dice abuela no vas a asustarme, luego sigue y la mano se acercaba más y más y ahí ella comenzó a llorar y llamar a su abuela y su mamá, llegaron y le dice ¿Qué te pasa María? Ahí ella les pidió perdón y el abrazo fuertemente desde entonces nunca más volvió a pegarle y decirle groserías a su linda mamá.

Escrito por Jailin Camacho.
Tercero Grado “A”.

                En estos tres cuentos es digno de admirar que la niña Jailin Camacho de tercer grado, aprendió las herramientas para hacer un cuento local, me siento orgulloso de todos esos niños (as) que participaron en el taller donde fui su facilitador y cada día  me enamoro a seguir brindando la ayuda a esos niños para así sembrarles el amor  hacia la lectura y sobre todo a que se animan a escribir los cuentos orales de las comunidades donde ellos vive.
                De nuevo las gracias a la Escuela “Iginio Morales” por cierto estudie toda mi primaria y me siento orgulloso de ser egresado de ahí y ahora tiempo después regreso a ella para dictar este taller y ser orgullosamente nacido y criado en el sector “Los Malabares”.

Samuel...el de Los Malabares.
El hijo de Samuel Elías  Sánchez “el morocho” y Doña Carlota.
TSU. En Producción de Medios de Comunicación.

lunes, 16 de julio de 2012

A  partir de estas semana y las siguientes daremos a conocer los relatos de los 21 niños participantes del Taller “Cuéntame una Historia” (Cuentos de la Tradición Oral). Que se realizó en el mes de junio en la Escuela Bolivariana “Iginio Morales”, Sector Los Malabares. San Carlos Estado Cojedes. Del Programa de Talleres de Formación Literaria de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello. 

 El Campeón sin Corona.

 En el Estado Cojedes anteriormente se contaba con muchos boxeadores de los diferentes Municipios, ellos practicaban en el Gimnasio ubicado en la calle Silva de San Carlos, hoy en día lleva por nombre Gimnasio “Engels Pedroza”, una gloria de nuestro estado Cojedes. Ahora bien nuestro estado siempre se destacó en esta disciplina a nivel nacional es por eso que el año de 1995 específicamente en el mes de septiembre manda una delegación al estado Lara, para representarnos en la Batalla Simón Bolívar, nuestro muchachos van empatado, cuando llega la última pelea o combate del peso Welter era la decisiva, nuestro estado contaba con un digno representante en dicha categoría su nombre Henry Blanco, con su espíritu emprendedor y constancia en su lucha logra adelantarle al Larense de apellido Cedeño, mandando a la esquina roja un par de veces, sin embargo al culminar el combate y llega el momento de dar los resultados salió favorecido Cedeño, dejando derrotado a nuestro valiente representante, se presume que los jueces despojaron del triunfo a el boxeador Blanco, que se le bautizo ese día como “El Campeón sin Corona”. 
 Integrantes: Hernández Amelys, Ruíz Leonardo, Sandoval Mariangeles, Conde José.

 Los Niños y la casa Abandonada. 

 Cuentan que hace mucho tiempo en un poblado tres niños llamados Santiago, Juan, Miguel, van a la bodega ubicada en el sector San Ramón de San Carlos estado Cojedes, y vieron una casa abandonada de aspecto misterioso. En ella vivían dos señores que aparecieron muertos y Miguel quiso entrar, pero los demás dijeron que no y el insiste, entraron. Está cubierta de telaraña y manchas de sangre en el piso, se oían muchos ruidos como: voces pidiendo auxilio y silbidos de repente en ese momento sopla una brisa que casi los mueve eran como las 12 de la medianoche y se desato una tempestad, sienten como una sombra pasa cerca de ellos y voltearon a ver y se encontraron a un señor alto que media como dos metros, tenía puesto un sombrero de paja, alpargatas, un pantalón roto, una camisa sucia y un saco que se dejaba escuchar un poco de huesos, era como es esqueleto, Miguel, se asustó tanto que casi se desmaya, pegan una carrera como conejos perseguidos por un zorro. 
Uno de ellos cayo como rana platanera después de saltar las rejas, fue tanto el susto que Miguel dejo de ser curioso. Todo el mundo dice que el señor mato a su compañero del vecindario y metió sus huesos en un saco. 

Integrantes: Hernández Amelys, Ruíz Leonardo, Sandoval Mariangeles, Conde José.

 El Carretón.

 Hace mucho tiempo en San Carlos, por la calle Falcón había un borracho que le decían el famoso borrachito Soterito y tenía la maña de andar hasta tarde de la noche, un día es la una de mañana, el Soterito andaba por la calle cuando escucho el sonido de una carreta y las pisadas de unos caballos y cuando siente que el ruido se acerca más se voltea y logra ver una carreta que la conducía una sombra negra ¡Ave María Purísima” exclama y se va corriendo que parecía un conejo perseguido por un zorro, logra brincar una cerca muy alta que cayó como una rana platanera, cuando llega a su casa, gritaba María, María, ábreme la puerta por Dios, y esta al verlo así le pregunta ¿Qué te paso muchacho, porque vienes todo asustado? Este le responde es que me acaban de espantar, escuche una carreta y la estaba conduciendo una sombra negra, era muy fea, desde ese día fue que la calle Falcón se enteró del espanto de El Carretón. 

 Gracias a Dios he tenido la dicha de ser el facilitador de dicho taller, donde se les brinda las herramientas básicas de cómo elaborar un cuento y la manera de su investigación son relatos de sus creatividad, estos cuatro alumnos del 5to grado, tienen un potencial increíble son la generación del futuro , sus padres colaboraron con ellos, tal es el caso de un testimonio real como es El Campeón sin Corona, y lo grande es que se refiere a un amigo de todos nosotros como el gran boxeador Henry Blanco, orgullo de la Blanca. 

Gracias al Licenciado William Ramírez de la Coordinación de Formación Casa de Bello, a la Licenciada Leda Ochoa Directora encargada de la Escuela y la Licenciada Lina Manzanero, Coordinadora de Cultura del Colegio, por sus valiosos aporte y estímulo para seguir adelante y así será porque poco a poco con el favor de Dios, estaremos llevando estos talleres a las diferentes Escuelas de Cojedes. 

Samuel...el de Los Malabares.
 El hijo de Samuel Elías Sánchez “el morocho” y Doña Carlota. 
TSU. En Producción de Medios de Comunicación. 
Miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Cojedes. 
Miembro de la Red de Patrimonio Cultural Inmaterial de Cojedes. Sugerencias al correo: omar17_8471@hotmail.com.
Y FUE EN POTRERO LARGO 

Sucedió en Manrique, un día cualquiera del año 2007, en un caserío llamado “Potrero Largo”, hay casas de bahareque, viviendas rurales y familias que conservan aún la tradición de sus abuelos, que es de tener su conuco con siembras de caraota, quinchoncho, ñame, yuca, maíz, matas de mangos, naranjas, plátanos, topochos y de allí tener el sustento para el hogar. Se conserva la tradición de un bello pueblo tranquilo, donde los muchachos se divierten jugando en las calles o cuando van a la quebrada que se encuentra cerca.
 Es un pueblo rodeado de montañas, sembradío y un clima fresco donde se vive sabroso. Ña Sinforosa de Velásquez, se encuentra sentada en una mecedora mira en el patio que es grande y colinda con el conuco de ellos están jugando sus tres nietos, en ese momento viene apareciendo por la entrada un burro llamado Ceferino. Viene cargado de un saco de maíz y de yuca, trae también diez kilos de quinchoncho recién sacado y fresco, lo trae su hijo Hermenegildo “guayabo”. Que curtido por el paso de los años en la agricultura y hasta albañil es el hombre, jugador de gallos, de dominó y su pasión favorita las bolas criollas, la cual siempre acompañaba con una bien fría Polar. 
Fue un día del mes de mayo que van de San Carlos a visitar a su abuela Ña Sinforosa y a Hermenegildo, sus hijos Dilia, Yajaira, Leidys y llevan a los nietos Ailin, Esmeralda y Darwin. Siempre iban a pasar un fin de semana en Potrero Largo, y ayudaban en el conuco y también a preparar las ricas cachapas con maíz traído del conuco y la acompañaban con queso de mano, mantequilla y hasta a veces con cochino frito, sin faltar un rico guarapo de caña o papelón con limón. Después de eso aprovechan para ir al río, que esta a algunas cuadras de la casa de Ña Sinforosa, quebrada abajo vía Valle del Río, se encuentra el paso de El Encantado, sitio turístico por preferencia ahí contemplan el paisaje que refleja la naturaleza, un clima fresco rodeado de árboles, montañas, el típico día para pasar en familia a la orilla del río, comiendo un rico hervido de pescado, en platos redondos hecho de tapara al estilo llano y de la gente del campo, ese hervido en tapara es fuera de este mundo por lo sabroso que queda y si se le agrega cilantro de monte, hasta un muerto lo levanta.
 Ese día Ña Sinforosa les dice a los nietos que no fueran al río, porque el día no lo veía bien, ella era de esas viejitas comadronas que tenía mucha experiencia y siempre tenía un sexto sentido para prevenir las cosas, pero los muchachos le dijeron entre risas, “no abuela esos son cuentos de aguaita camino, el día está calidad para irnos a darnos un chapuzón al río”. Así se van Dilia, Yajaira, Leidys, Rendí, Ailin, Darwin y unos amigos de las muchachas que vivían cerca, mataguara, Bonifacio y Alí chigüire seco. Así fueron alegres, caminando al “Encantado”, van más contento que muchachos con chancleta nueva, se desviaron del camino, van por una vereda que da al conuco de Anacleto, le quitan la tranca a la puerta y pasaron para cortar camino, entre brincos y risas fueron comiendo mango bocado, naranjas, guayabas y hasta agarraron y las metieron en una bolsa para que cuando estén en el río y les de hambre comérselas. 
Después llegan a una especie de riachuelo con unas matas de mango y bastante monte, al cruzar el riachuelo iban todos juntos repente grita asustado “chigüiro seco”, “no jile ¡Ave Maria Purísima! ¿Que bicho es ese? Todos miran hacia donde él decía y de unos matorrales salió una vaca de color negro azabache, con los ojos ardientes como dos fogones echando chispas, Dilia, que es màs cobarde pega un grito, del susto soltó el paño y la ropa de sus hijos Leidys, se arrodilló a llorar como niña cuando le quitan su muñeca, Bonifacio llevaba la bolsa con las frutas y una cavita pequeña con hielo y refrescos, bueno, eso lo tiro al monte; Yajaira se puso rojita como un tomate y hasta los pelos de la cabeza se parecían a una cerca con alambre púas “¡Ay carajo!” de donde salió esa vaina, si en el conuco de Anacleto, no tiene animales” decía gritando Dilia, Leidys gemía, “esa es la vaca del demonio y está arrecha porque nos metimos sin permiso al conuco a comernos las frutas”, ahí si, pies para que los tenemos, todos echaron a correr como gacelas en sabanas. 
 Al ver que ese animal endemoniado que venía hacia ellos, ni el polvo quedó. Dilia, corrió con sus hijos y logra encaramarse en una mata de mango, la acompañó Bonifacio, Yajaira y Leidys, se montaron en una de naranja, Darwin y chigüiro seco se escondieron en unos topochales, la vaca llega hasta donde esta montada Dilia, que del miedo le gritaba “vete, prometo no entrar más a un conuco sin permiso”, la vaca con esos ojos de candela, ella gritaba y lloraba junto a sus hijos de repente en el desespero se quita las sandalias y se las arrojó , eso la enfureció, las agarro y destrozó , que no quedó ni para coser un pantalón, de allí se fue a la mata de naranja donde esta Yajaira y Leidys, que estaban más asustadas que ratón en baile de gato; la vaca embestía con fuerza pero las muchachas estaban más agarradas que garrapata en perro, de repente la vaca se voltea hacia donde estaban Darwin y chigüiro seco, la bestia fue hacia donde Dilia, que dejó tirada la ropa y la volvió añicos, la cava quedó fue para el recuerdo, de repente aparece un remolino fuerte, la vaca salta a los matorrales, y así pasaron varios minutos y aprovecharon para salir de donde están encaramados, se acercaron donde la vaca hizo añicos las cosas de ellos y decía Dilia, con cara de tristeza y esta como una negrita en tizona del miedo comenta, “ah mundo no quedo ni para remedio”. Se les había pasado un poco el miedo y se preguntaban que vaina era esa cosa que les había salido, nadie daba respuestas, aún las piernas les temblaban como manjar de majarete, habían dados unos veinte pasos y ¡zuas! aparece de nuevo un remolino que asustó a los muchachos y pinga, se oye el aullido de un perro asustado, la sangre se les empezó a helarse a cada uno de ellos y un frío les recorrió por toda la espina dorsal y ¡caracha carajo! del matorral volvió aparecer la vaca endemoniada. Dijo Leidys “esa vaca endemoniada nos viene a comer y que cachos tan grandes tiene ¡mamá!”. A correr todos de nuevo, la vaca los persiguió un trecho largo, de repente Dilia, voltea y se para en seco, “muchachos se esfumó la vaca endemoniada”. 
Allí aprovecharon para salir del conuco de Anacleto, pasaron el susto y se fueron a bañar al río encantado, así pasaron la tarde y se olvidaron del susto que se llevaron con la vaca endemoniada, lo que si nunca más hicieron fue entrar a ningún conuco sin permiso, ni mucho menos al de Anacleto .

Samuel...el de Los Malabares.
 El hijo de Samuel Elías Sánchez “el morocho” y Doña Carlota. 
TSU. En Producción de Medios de Comunicación.
 Miembro de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Cojedes. 
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